Paciencia

Autor: MM. Fernando Iragorri Muñoz.

 

 

El mundo de hoy, el cual esta alrededor de la urgencia, donde todo lo deseamos ya para satisfacer nuestras aspiraciones, la paciencia esta lejos de conformarse como una decisión prioritaria.

Pero por otra parte la impaciencia, afecta nuestras relaciones personales, la tranquilidad en la vida cotidiana y tomamos malas decisiones.

Vivimos entre llamadas, trancones, filas  y  andar de prisa, y lo novedoso ahora es lograr ciertos momentos de relajación.

 

Queremos ser más, sin merecerlo, alcanzar lo imposible, que no tengamos competencia o que esa persona que pretendemos se enamore ya. Sin paciencia perdemos la capacidad de aprender las lecciones de la vida, en esencia, sin paciencia no maduramos ni somos felices.

Lo más valioso para conocer acerca de la paciencia es que usted puede decidir tenerla o no, como cualquier hábito; ser paciente es algo que se puede desarrollar.

 Mucha gente se angustia al creer que les falta paciencia, cuando en la realidad este es un músculo que se debe ejercitar.

Paciencia es en últimas tener confianza en el tiempo que toman las cosas. Creer en triunfar no necesariamente implica que el resultado va a ser positivo, pero mejora las posibilidades de que así sea, por otra parte, siendo impacientes contribuimos a que todo salga mal, en ambos mundos; en el éxito y en el fracaso, esperar con mayor tranquilidad nos ayuda a ser mas felices.

Desde el punto de vista masónico y de realización personal, la paciencia nos aferra a nuestros ideales, es la mejor forma de crear excelencia.

La genialidad no es otra cosa que una manifestación de la paciencia.

Siendo pacientes tenemos mejores posibilidades de tomar buenas decisiones. La paciencia nos da tranquilidad espiritual; nos dice que tenemos lo suficiente para ser felices ¿será que las cosas nunca van a cambiar? ¿Algún día fácilmente obtendré lo que necesito ¿Lograre un reconocimiento?

Podemos opinar con seguridad que las cosas van a cambiar.

En esta perspectiva la paciencia nos ayuda a permanecer calmados ante las tormentas de la vida, como algún fracaso, no ser correspondidos en el amor o ante las enfermedades, la paciencia aumenta la confianza en si mismo, uno de los impactos mas visibles de la paciencia se da en el mejoramiento de las relaciones personales, una manifestación de que hemos perdido la paciencia es la ira, y el aburrimiento.

Entre menos pacientes somos mas fácil nos irritamos con los demás, cuando tienen una perspectiva distinta, o no cumplen nuestras expectativas.

En esencia, no es posible amar sin paciencia, lo fascinante del tema es que solo siendo pacientes con los demás , aceptándolos como son, es cuando empiezan a cambiar  las reglas de la paciencia, son tan variadas que incluso protegen nuestra integridad personal.

La otra cara  de que la paciencia sea un hábito es que la impaciencia también lo es. Los seres humanos estamos programados para ser pacientes, de otra forma no se podría lograr una formación educativa, pero lamentablemente es desagradable sentir que no hay tiempo, que todo es urgente y ese “siempre estoy ocupado” se va apoderando de las personas al punto que para la edad adulta “ya” todo es un habito.

Romper con esto no es fácil, lo primero que se debe hacer, es ser mas paciente y no ser tan duros con nuestros propios errores, solo podemos cambiar entendiendo nuestro comportamiento, sin ser tan agresivos con nosotros mismos.

El objetivo no es tanto nunca ser impacientes, sino lo que  aprendemos cuando actuamos de esta forma y lo comprensivos que somos con nuestras actuaciones.

Ser impacientes tiene mucho que ver con el perfeccionismo, y hasta en esto, hay que aprender que todo tiene su tiempo. De otra forma hay que ser pacientes para ganar paciencia. Necesitamos por otra parte para encontrar el camino a la paciencia, ver las cosa que nos pasan desde una perspectiva mas amplia

¿Esto va a ser relevante en los próximos diez  años ¿ vale la pena que duerma intranquilo? ¿Vale la pena que duerma intranquilo por esto? ¿En la vida tiene mucho sentido sufrir?

Las razones de amplitud nos da una perspectiva mas amplia e inmediatamente ganamos en paciencia, lo cual con esta misma razón hay que aprender a no sobrevalorar los problemas

Cuesta trabajo entender que la forma como se inicia el día, establece el ritmo de cómo va a ser la jornada. Siempre hay que repetir   ¨¨  tengo todo el tiempo del mundo ¨.

Pero en general, como sociedad tenemos mucho que aprender  de las virtudes de la paciencia.

En los momentos de mayor tensión, los pilotos de avión están entrenados para hacerse una pregunta que los tranquiliza ¿esta cosa todavía esta volando? Así es la vida.

Aun en los momentos de mayor tensión, pare, tome un fuerte respiro, si puede otro mas  y siga adelante con calma, se le van a dar las cosas.

Un árbol requiere de tiempo para crecer.

Paciencia es el arte de saber darle tiempo a las ilusiones!

 

S.F.U