Qué es la Masonería

Sociedad filantrópica, filosófica y progresista. Sus objetivos: la exaltación y el perfeccionamiento de las más elevadas virtudes humanas.

La Orden asienta sus principios en los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad; y considera que el hombre puede alcanzar su realización a través de la Ciencia, la Justicia y el Trabajo (trilogía que constituye su lema). Estos ideales, que en el seno de nuestra Institución no sólo se expresan sino que se hacen realidad, fueron los que inspiraron a hombres de todos los tiempos a la hora de enfrentar y combatir regímenes opresores, despóticos o que negaban la dignidad de la condición humana.

Valiéndose de una tradición iniciática compuesta por símbolos y alegorías, el lenguaje masónico trata de operar en lo profundo de la conciencia para sacar a la luz aquellos arquetipos que distinguen a los hombres cabales. De esta forma la Masonería se erige en defensora del progreso de la humanidad, y se manifiesta acérrima enemiga de la ignorancia, el fanatismo y la codicia.

¿Qué no es la Masonería?

No es una asociación benéfica, aunque considere estas prácticas como un deber. No es una religión, ya que no impone a sus miembros una creencia religiosa determinada. Los Masones pueden practicar la religión de su preferencia, con tal que respeten las opiniones de los demás.

No es una secta, no proclama ni admite dogmas de ningún tipo, respeta íntegramente las creencias de sus miembros y estos pueden abandonar la Masonería en cualquier momento que lo deseen.

No es una asociación para obtener beneficios personales, ya que no procura a sus miembros ventajas en los negocios o en la política.

No es una sociedad secreta, ya que no niega su existencia y cuáles son sus propósitos y finalidades y normalmente se encuentra inscrita en el Registro de Asociaciones de cada país, con los nombres y apellidos de sus dirigentes y la presentación de sus estatutos.

No es un círculo de estudios ni una escuela filosófica, ya que el trabajo en las Logias es solamente ritualístico, con arreglo y sujeción a los diferentes Ritos en los que trabaja la Masonería.

¿Qué significa que la Masonería no admite dogmas?

La Masonería no tiene dogma, tiene principios, ideales y fines; cultiva virtudes, pero siempre con la máxima amplitud de criterio. El dogma, como verdad revelada o principio innegable, está en las antípodas de la Masonería que no reconoce otro límite que la razón para acceder al conocimiento.

¿Qué significa tener independencia económica?

Para ingresar a la Orden deberá satisfacer las cuotas generales y particulares de la Logia a la que ingresa. Además de la ayuda a los necesitados. Dichos importes no superan la cuota mensual normal de cualquier institución de caridad. En cuanto a los donativos para la ayuda a los necesitados cada Masón está en libertad de colaborar en la medida de sus posibilidades en forma anónima.

¿Qué significa: Hombre libre y de buenas costumbres?

Hombre libre es aquel que tiene libertad para expresar sus pensamientos, no acepta imposiciones que atenten contra sus principios, principios,  ni está sujeto a la voluntad de un tercero; no está atado a ningún dogma que oscurezca su inteligencia y pervierta sus sentimientos, y carece de vicios que lo esclavicen. Para ser hombre de buenas costumbres deberá obedecer las leyes del país en que reside, venerar a su patria, y honrar a su familia; ser tolerante y respetuoso con las ideas políticas y religiosas de sus semejantes. Imponerse la seriedad de los conceptos, el decoro de las formas y observar una conducta moral y la ética en su vida privada y pública.

¿Es atea la Masonería?

No. La Masonería reconoce la figura del Gran Arquitecto del Universo como SIMBOLO de las supremas aspiraciones e inquietudes de los hombres que anhelan captar le esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Para el esclarecimiento de la verdad no reconoce otro límite que el de la razón humana basada en la ciencia.

Es decir, deja librado a cada uno la concepción religiosa o metafísica acorde a su conciencia, y reconoce que a la libertad de creer en la concepción más afín a las necesidades personales de cada uno, le corresponde también el derecho a no creer, ya que para la Masonería no hay discriminación posible entre los hombres, racial, política, social o religiosa, sosteniendo que la única diferencia es la calidad espiritual con la que cada uno cultiva su propio ser.